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De la Svastika y los Arya: concepciones erróneas.

  • Foto del escritor: Narayana Putra
    Narayana Putra
  • 21 dic 2025
  • 16 Min. de lectura

Introducción.


Hace muchos meses no escribía en el blog, debido a que había dedicado este tiempo a la traducción, y toma de notas, del Brahma-sutra al español -que, por cierto, fue a paso de tortuga. Así que decidí redactar un pequeño escrito, de relleno, pero divertido, sobre un tema que me encanta: el tema de los Arya.


Cuando en occidente escuchamos la palabra ‘ario’, inmediatamente pensamos en los nazis y en la terrible apropiación cultural que efectuaron, entre otros males más grandes. Ya nadie puede usar la Svastika, el símbolo más precioso después del Udgitha (AUM), sin que se le acuse a pertenecer a grupos de odio, o al menos de simpatizar con ellos. Por otro lado, muchos bromean -o a veces hablan en serio- de ser ‘’arios’’ (blancos, rubios, de ojos claros), sin saber que en realidad no hay ninguna asociación entre lo realmente ario y el concepto de raza -el cual es, a su vez, incorrecto biológicamente.


Udgitha (Sílaba AUM)


Svastika.


Parte I.


Así que abordemos primero el tema de la Svastika (o Swastika). Como figura, la Svastika es una versión más de lo que podemos llamar cruces gamadas, o sea aquellas cruces cuyas líneas rectas toman la forma de cuatro Gamas (‘Γ’: la letra griega cuyo sonido es similar a la g española). Desde la más remota antigüedad, los seres humanos han diseñado y dibujado cruces gamadas, no solo en India, sino en el resto del mundo. De los primeros testimonios de la Svastika tenemos la cerámica de la cultura Samarra (5500 - 4800 a.C), en el actual Irak. Antes de la llegada de los Arya a India, ya había representaciones de la Svastika entre el arte de la Civilización del Valle del Indo (3300 – 1500 a.C), con la cual los Arya no poseen relación directa.

Ceramica de la cultura Samarra con Svastika.
Ceramica de la cultura Samarra con Svastika.

Entonces, la significación de la Svastika puede ser muy variada dependiendo del tiempo y la región del mundo en donde se halle el ejemplo. En India, sin embargo, está asociada al ámbito sagrado, siendo un importante símbolo en el hinduismo, budismo y jainismo. La primera de estas religiones en usar el símbolo fue el hinduismo, puesto que en edad supera a las otras religiones dharmicas.


Svastikas de los diferentes Dharmas.
Svastikas de los diferentes Dharmas.

En la lengua de los Vedas, el sánscrito, Svastika significa ‘muy auspicioso’. La palabra se puede diseccionar etimológicamente de la siguiente manera:


El prefijo Su/Sv- que intensifica una cualidad, algo así como un superlativo.


El tronco Asti, que a su vez proviene de la raíz St-. Asti es algo semejante a ser o estar en español, es más la palabra estar es un cognado directo y posee la misma raíz indo-europea. Por ende, Asti quiere decir que algo existe; y si le agregamos el superlativo Su-, Svasti significa que existe muy bien, o realmente, o con fuerza. Por ello, Svasti es: muy auspicioso.


El sufijo -ika determina la categoría léxica de la palabra como un adjetivo; aunque en su uso, Svastika funciona como un sustantivo. Aquí también hay otro morfema cognado entre sánscrito y español, pues muchos adjetivos españoles terminan en -ico, -ica (i.e. farmacéutica, simpático). Hay que aclarar, con todo, que esta semejanza no se explica en que el español descienda del sánscrito, esa idea es incorrecta lingüística e históricamente.


La razón yace en que ambas lenguas están distantemente relacionadas, como unas hermanas separadas por miles de años y otros muchos miles de kilómetros. Tanto el español como el sánscrito son lenguas indo-europeas, o sea tienen un origen en común, el cual, se hipotetiza, es el proto-indo-europeo (la lengua madre teorética de la mayoría de lenguas habladas desde Europa hasta la India).


Volviendo al asunto, Svastika indica que el símbolo asociado a la palabra es muy auspicioso. La palabra aparece varias veces en los Vedas, por lo que es antiquísima, ya que la composición del Rig-veda se sitúa 1500 años antes de Cristo, por tarde. Es antigua sí, pero no tanto como suponen algunos que consideran que la versión escrita de los Vedas data del 5° milenio a.C. -simplemente no hay evidencia que concuerde con aquella afirmación. Es verdad que los Vedas son Apaurusheya, no creados por el humano en tanto que son una revelación divina; pero su forma, compilación y lenguaje si son humanos, y la academia concuerda con la fecha del 1500 a.C para el Rig-veda y unos siglos menos para las demás porciones del Veda -hasta el siglo VI a.C.


Un ejemplo hermoso de la palabra Svasti, reside en los Shanti-mantras (mantras de la paz) de los Upanishads -la porción final del Veda. El mantra propiciatorio de los Upanishads Mundaka, Mandukya y Prashna es aquel ejemplo que tengo en mente. El mantra se recita así:


Om bhadra karṇebhiḥ śṛṇuyāma devāḥ

(AUM, oh Dioses, podamos oír palabras auspiciosas con las orejas)


bhadra paśyemākṣabhir yajatrāḥ

(mientras enfocados en el sacrificio, podamos ver cosas auspiciosas con los ojos)


sthirair aṅgais tuṣṭuvāgṁsas tanūbhiḥ

(mientras adoramos a los Dioses con las extremidades firmes)


vyaśema devahitam yadāyuḥ

(podamos disfrutar una vida benéfica para los Dioses).


Svasti na Indro vṛddhaśravāḥ

(Pueda Indra de antigua fama ser auspicioso a nosotros)


svasti naḥ Pūṣā viśvavedāḥ

(pueda el omnisciente Pushan ser propicio a nosotros)


svasti nas tārkṣyo ariṣṭanemiḥ

(pueda Garuda, el destructor del mal, tener buena disposición para nosotros)


svasti no Bṛhaspatir dadhātu

(pueda Brihaspati asegurar nuestro bienestar.)


Om śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ.

(AUM, paz, paz, paz.)


Una vez superada la palabra vayamos al sema (símbolo) de la Svastika per se. La Svastika es ante todo un símbolo solar: representa directamente a Surya (el Sol -otro cognado entre sánscrito y español). Para que sea el Sol, las aspas deben estar inclinadas hacia la derecha. Es por tanto un símbolo de luz, de vida, del día, del conocimiento y del bien. El Sol, además, es un tema muy recurrente en el Veda, el símbolo mismo de la divinidad. Indra y los demás Adityas (Amsha, Aryaman, Bhaga, Dhatri, Indra/Sakra, Mitra, Pushan, Savitur, Tvashtur, Vamana y Varuna) son todos deidades solares. Estas son las principales deidades védicas. Entre ellas se encuentran los tres pares de deidades soberanas: en el más antiguo panteón védico son Mitra-Varuna, auxiliados por el segundo par, Bhaga-Aryaman. El tercer par, no es tanto una dupla, pues Indra es el soberano del Kshatra (la fuerza) de los Dioses; y Vamana /Upendra es Vishnu, el Sol sí, pero a la vez el Ser Supremo (Parama Purusha).


Surya
Surya

El Sol es también el Aksha (ojo) del Ser Supremo o Ser Universal (Vishvarupa). Por el Sol, él observa su creación, y por el Sol, él también se enseñorea de toda ella. El Brahma-sutra reconoce que 'La Persona en el Sol', mencionada en los Upanishads, es el Ser Supremo (Brahman-Atman). Así pues, no hay símbolo mayor que la Svastika, representación directa de la divinidad, tal vez solo superado por el Udgitha (OM). Si bien, la Svastika es la divinidad, y las cosas auspiciosas, vista por el ojo, y el Udgitha es la forma sonora de Dios percibida por los oídos.


Especulando un poco, la Svastika es normalmente representada con cuatro puntos. El cuatro es el número perfecto de la simetría: cuatro direcciones (norte-sur y este-oeste), cuatro Vedas (Rig, Sama, Yajur, y Atharvan), cuatro Yugas (Krita, Treta, Dvapara y Kali), cuatro sacerdotes/partes del sacrificio (Hotri, Udgatri, Adhvaryu y Brahman), cuatro porciones del Veda (Samhita, Brahmana, Aranyaka y Upanishad), etc.


Una interpretación más es aquella del dinamismo de las inclinaciones de la Svastika: dan la impresión de estar girando. Este mundo todo está girando: las revoluciones del Samsara. La rueda del tiempo (Kala-chakra), mueve los mundos, da vida a unos, y a otros los mata; a unos prospera y a otros arruina; a otros libera y a otros sujeta. El sol, su simetría y su movimiento son la representación perfecta de Rita: el orden cósmico.


De acuerdo al sistema cosmológico de los Puranas, el Brahmanda tiene la forma de un huevo -o vientre- que encapsula el universo. El eje es el monte Meru y el ecuador es Bhu (la tierra de los mortales). Por encima de Bhu, el Sol sigue su camino demarcado, dibujando una circunferencia que, viendo el Brahmanda verticalmente, es paralelo al plano de Bhu. O sea, el Sol gira por el espacio (Bhuva) y es el primero de los Navagrahas (cuerpos celestes). El movimiento de orbitar el Meru, directamente por encima de los confines de Bhu con sus siete Dvipas (islas-continente) – o sea por 'el océano de agua dulce'- provoca los giros del Kala-chakra. Y como la Svastika es directamente el Sol, indirectamente es el paso del tiempo.


Hay una variante del símbolo llamada Sauvastika, esta posee las aspas girando a la izquierda. Es, por tanto, el opuesto de la Svastika, pero no como malévolo, sino como símbolo de la noche y la oscuridad. La oscuridad -sin tomar la palabra con tintes morales- es parte de la naturaleza. De hecho, el Sol (Surya) es hijo de la oscuridad. Su madre es Ratri (la noche) y su madre adoptiva es Ushas (el amanecer).  Kala-ratri significa noche oscura, y es una de los Mahavidyas de la Diosa Suprema, que a su vez puede llamarse Kali (la oscura). Kali es la Madre Universal, ella es el Brahman-Atman, todos son hijos de Kali que, aunque fiera, es la maternidad en su forma pura (Parvati-Uma-Sati = Jagadamba). Entonces la Sauvastika es también un símbolo divino, de la noche como origen del día y de la maternidad de la Gran Diosa. Vishnu es la Svastika y Kali la Sauvastika. Vishnu es Shiva y Kali es Lakshmi, Kali-Shiva son uno, Lakshmi-Narayana son uno, Svastika y Sauvastika son dos aspectos de la misma cosa.


Sauvastika
Sauvastika

Parte II.


¿Cómo terminó la Svastika como emblema del partido nazi? Todo comienza cuando se tuerce la ciencia para justificar la política. A finales del siglo XVIII se descubrió la relación lingüística entre las lenguas Indo-arias (sánscrito y derivados) con las lenguas europeas. Este hecho por sí mismo no es politizado, es una realidad; sin embargo, durante el siglo XIX, el aparato colonial inglés (que entonces dominaba la India) se aprovechó de los descubrimientos arqueológicos y lingüísticos, para confeccionar la narrativa de la ‘’invasión aria’’.


Antes de la llegada de los pueblos de habla Indo-aria, floreció en India y Pakistán la llamada civilización del Valle del Indo. Se trataba de la primera cultura urbana del sur de Asia, contaba con grandes ciudades como Mohenjo-daro, Harappa, Lothal, Dholavira y Kalibangan. Estas ciudades contaban con avanzados sistemas de sanitación y agua corriente, eran más igualitarios que las otras culturas urbanas de la época (edad del bronce) y entablaron rutas de comercio de larga distancia. También contaban con un sistema de escritura que aún no hemos descifrado. Es más, apenas sí sabemos algo de su estructura política, de su composición étnica, y mucho menos de su religión. Lo cierto es que no hay una continuación cultural entre esta cultura y las que se desarrollaron en India durante la edad del hierro, que han sido identificadas como indo-arias. Una posibilidad es que la civilización del Indo esté distantemente conectada con los drávidas del sur de India.


Svastika en un sello de la Civilización del valle del Indo.
Svastika en un sello de la Civilización del valle del Indo.

La causa del abandono de las grandes ciudades del Indo no es clara. Para el siglo XVII-XVI a.C, esta cultura ya presentaba fases terminales. Las huellas de asentamiento indo-ario comenzaron por aquel periodo. Así pues, estos datos arqueológicos -ciencia que en el siglo XIX era aún precoz- fueron interpretados por algunos como que los Indo-arios causaron el colapso de la civilización del Valle del Indo. Hoy sabemos que no hay relación directa. Los indo-arios introdujeron carrozas con ruedas de varios ejes -una innovación importante de la época- pero no construyeron ciudades -sino hasta muy tarde con la segunda urbanización de la india (siglos VI y V a.C). Estos grupos humanos vivían en comunidades pastoriles y congregados en aldeas pequeñas. Sin embargo, su habla era claramente indo-europea, y lo sabemos porque fueron los autores del Rig-veda, compuesto en sánscrito védico, o sea arcaico. Los arios no conocían la escritura -que reaparecerá en India hasta el siglo III a.C.


Los pueblos Indo-arios no poblaron todo el subcontinente durante la mayor parte de la edad del hierro, confinados en la región noroccidental de la India y mayor parte de Pakistán, la llamada Aryavarta (el país de los arios). Luego estos grupos se distribuyeron por la planicie del Ganges hasta llegar a Bengala, al oriente, y hasta las montañas Vindhya, al sur. La influencia de la religión védica -practicada por los arios- y sanscritización del sur de la India se dio en época histórica (época post-Maurya).


Aryavarta: localizada en India.
Aryavarta: localizada en India.

En el marco del aparato colonial inglés se propuso la idea de que el colapso de la civilización del Valle del Indo se debió a una invasión violenta por parte de estos pueblos indo-arios, que vencieron a los nativos usando armas de hierro y los ya mencionados carros con ruedas de eje -la carroza de guerra fue, durante la edad del bronce final, el arma más efectiva de los campos de batalla. De ello que a esta teoría se le llame la ‘invasión aria’’. Sin embargo, se ha descubierto que las huellas de destrucción violenta en el valle del Indo son tenues, y que no hay causalidad comprobada con la llegada de los arios, que más bien llegaron poco a poco a este territorio de ciudades ya abandonadas -y que ellos no repoblaron- dando lugar a la moderna interpretación de una migración paulatina y no de una invasión repentina.


Pero la politización fue aún más allá, pues como la población del norte de India, que es de influencia más marcadamente indo-aria, posee rasgos más ‘’caucásicos’’ que los drávidas del sur -o los adivasis y otros pueblos nativos-, se argumentó que los arios era un pueblo de origen europeo, de piel blanca, más aguerridos y superiores a los habitantes originales, más oscuros. Esto, de cierta forma, daba sustento a la dominación de los británicos -blancos- sobre los indostaníes de color, puesto que el dominio del hombre blanco era algo casi esencial en la propaganda del British Raj. O sea, se introdujo un tinte racial a la historia del subcontinente; pero es necesario aclarar que ‘’la raza’’ no es un concepto científico o antropológico, sino un discurso político que justificó relaciones de poder de dominación colonial.


De tal manera, de los británicos, los demás europeos -con sus propios proyectos coloniales- adoptaron el discurso del pueblo ‘’ario’’ como el prototipo del europeo conquistador. De la india se llevó este ‘’mito del ario’’ más hacia al norte; pues lo arios provenían de regiones más septentrionales a la India, como descendientes de los indoeuropeos -que hoy se sabe vivieron en la estepa ponto-caspia (Ucrania, sur de Rusia y oeste de Kazajistán). De hecho, se les llevo cada vez más al norte: hasta Escandinavia. Y luego mucho más al norte hasta tierras ficticias: Thule, Hiperbórea, etc. Los arios originales, se postuló erróneamente, serían los germanos -o escandinavos-: la ‘’raza aria primordial’’. Los germanos son pueblos de tez bien clara, entre ellos abunda el cabello rubio y los ojos claros: el estereotipo de la imagen distorsionada del ario. En consecuencia, muchos partidos nacionalistas de la primera mitad del siglo XX adoptaron la narrativa, entre ellos el partido nazi en Alemania. Y como la Svastika era un elemento común entre Europa e India, también se le asoció con la ‘’raza aria/germanica’’. Lo que siguió es otra historia de violencia racial que ya muchos conocen. 

 

Svastika nazi: un mal uso de un simbolo divino
Svastika nazi: un mal uso de un simbolo divino

 

La realidad de lo realmente ‘ario’ es algo más compleja. El endónimo -designación propia- de los Indo-arios es el término Arya. Arya significa noble. Es cierto que los Arya tienen un origen en común con la mayoría de europeos, pero los Arya nunca vivieron el Europa. La cultura Yamnaya es identificada como este grupo original indoeuropeo. Su lugar de habitación ya fue descrito (la estepa ponto-caspia), o sea son euroasiáticos (pues vivían en la confluencia de Europa y Asia). Desde este Urheimat (hogar original), que es ante todo un término lingüístico (indicando el lugar de origen de una familia lingüística) y para nada racial, las gentes de habla indoeuropea se dispersaron en varias direcciones. Hubo varias oleadas de migración hacia este y oeste. A aquellos que migraron hacia el este, a Asia, se reconoce como la cultura Andronovo. Andronovo es un término arqueológico, la designación lingüística es Indo-iranios. Y es que todos los Indo-iranios hablan lenguas similares en donde se identifican a sí mismo como Arya (los nobles). 


Dispersión de la cultura Yamnaya
Dispersión de la cultura Yamnaya
Mapa dela cultura Andronovo (los arios historicos)
Mapa dela cultura Andronovo (los arios historicos)

Los pueblos Indo-iranios son varios, pero se agrupan en dos grupos (también lingüísticos) llamados Iranios e Indo-arios. Tanto el uno como el otro provienen del vocablo ‘ario’. Los Iranios se asentaron en su natal Asia central -que hoy en día se ha turquificado tras siglos de otras migraciones no relacionadas al tema-, en la meseta iraní -Irán significa ‘país de los Arya’- en las montañas de Afganistán y Tajikistan, y a lo largo de los montes Zagros (antigua Media y moderno Kurdistán). Incluso, algunos iranios volvieron a la estepa ponto-caspia de sus distantes ancestros, llegando hasta Ucrania y Moldavia. Todos estos pueblos iranios, que dicho de otra forma son arios, incluyen a los persas, partos, medos, bactrios, sogdianos, dilamitas, escitas, sakas, sármatas, gedrosios, margianos, masagetas, alanos, kushanas y muchas otras gentes de la antigüedad. Hoy sus descendientes se llaman iranies, kurdos, balochis, pashtunes, afganos, tajiks, osetios y otros más.   


Iraní significa Ario
Iraní significa Ario

La rama de los Indo-iranios que siguió más hacia el suroriente fueron los Indo-arios, término que significa: arios de la región del Indo (de donde proviene el nombre India). Durante su estadía inicial en Aryavarta, entraron en contacto con muchas etnias diferentes, algunas incluso descendientes de la civilización del valle del Indo. Sus interacciones no fueron uniformes, pues van desde el mestizaje hasta la hostilidad, aunque esta última nunca a gran escala. Las poblaciones Indo-arias modernas son genética y fenotípicamente producto de incontables mestizajes. Esto evidencia que los arios se mezclaron con varias comunidades autóctonas y las integraron en diversos grados.


Hombre y Mujer indo-arios
Hombre y Mujer indo-arios

La sociedad aria -e incluso la anterior indoeuropea- estaba estratificada en un sistema trifuncional de sacerdotes-guerreros-agricultores/ganaderos. Posteriormente -en los casos de sincretismo étnico más elevado- los descendientes de los primeros arios y las comunidades nativas completamente integradas en la nueva sociedad indo-aria se agruparon en las castas de sacerdotes (Brahmanes), guerreros (Kshatriyas) y agricultores/ganaderos (Vaishyas). Las poblaciones parcialmente integradas se marginalizaron en la casta de los Shudras (sirvientes). Las sociedades muy poco integradas se denigraron como Parias, Mlecchas o Chandalas, entre otros términos denigrantes, al punto de considerárseles ritualmente impuros y contaminantes, por estar fuera del ‘orden sagrado’ (significado etimológico de jerarquía).


Por ejemplo, durante el periodo védico temprano (1500- 1000 a.C) la palabra sánscrita Dasa (extranjero) se usaba como antónimo de Arya. Solo después, tras la consolidación del sistema de castas, Dasa pasó a significar ‘sirviente/esclavo’ -pues en general los grupos más pequeños y vulnerables, o los más antagonistas, fueron sometidos a la esclavitud. Con todo, antes del colonialismo europeo, la esclavitud no poseía un tinte racista, sino que casi universalmente, los vencidos resultantes de los conflictos entre sociedades diferentes eran reducidos a la servidumbre. Una ilustración, un tanto irónica, es que entre los pueblos fino-ugricos (originales de la Rusia asiática y que no son de origen indo-europeo) la palabra esclavo es derivada de la palabra Arya (e.g. en finlandés Orja). Es decir, para el hombre uralico, el Arya era el esclavo, porque los arios eran el enemigo: la sociedad del ‘otro’. Sin embargo, hubo grupos humanos que no fueron ni incluidos ni sometidos por la síntesis de esta nueva sociedad, que, para evitar confusión, se puede denominar védica tardía (1000 – 500 a.C), como se evidencia en los Puranas e Itihasas con la palabra Nishada (hombre tribal, no védico). En el Mahabharata, el personaje Ekalavya es un Nishada.


Pero para no llevar a malentendidos, durante el periodo védico temprano los Arya también estaban organizados en estructuras tribales. Por ejemplo, en la Dasharajñayuddha (la guerra de los 10 reyes), en el Rig-veda, se narra un conflicto entre varias tribus Indo-arias, de entre las cuales surge vencedora la tribu de los Bharatas (no confundir con los Bharatas mitológicos del Mahabharata ni de los Puranas), los cuales dieron nombre al país (India = Bharata).


La tribu Bharata era una entre varias tribus arias. Mapa de Aryavarta
La tribu Bharata era una entre varias tribus arias. Mapa de Aryavarta

Tras la consolidación de las tribus y su difusión cultural por la planicie indo-gangética, surgieron las primeras entidades realmente estatales del Indostán, aunque relativamente pequeñas. La primera y más poderosa fue la del reino de los Kurus, descendientes de la confederación tribal de los Bharatas; si bien, Kuru distaba muy de lejos de ser una monarquía universal, como nos hacen pensar una mala lectura de los Puranas e Itihasas. El territorio de los Kurus era limitado, aunque ejercían la hegemonía sobre otras entidades políticas tribales o estatales. Además, no todo pequeño estado era una monarquía, pues hubo muchas republicas arcaicas (Ganarajya = ‘reinado de las huestes’); a las cuales no hay que confundir con democracia, sino que más bien se trataban de republicas oligárquicas. Sin embargo, los primeros reinos no estaban urbanizados, en su lugar la población vivía dispersa en innumerables Gramas (aldeas).


Con el tiempo surgieron más reinos que eclipsaron a los Kurus, hasta que a finales del periodo védico (siglo VI a.C) se contaban 16 Mahajanapadas (lit. ‘grandes tribus’, otra forma de decir reino en sánscrito). Estos reinos importantes fueron: Kuru, Pañchala, Shurasena, Matsya, Avanti, Cedi, Vatsa, Kosala, Malla, Kashi, Vriji, Magadha, Anga, Kambhoja y Gandhara. Hubo también otras entidades más pequeñas como los Trigartas, los Shakyas, Yadheyas, Vangas, Pundras, Kalingas, etc. En la época de los Mahajanapadas aconteció la llamada ‘segunda urbanización’, es decir el segundo surgimiento de ciudades en el subcontinente, tras un largo hiatus desde la época del valle del Indo. Durante los tiempos del Buddha (siglo VI y V a.C) el reino de Magadha comenzó el primer proyecto imperial de la India, conquistando Kashi y Anga, bajo los reinados de Bimbisara y Ajatashatru. El reino de Magadha continúo devorando a los otros Mahajanapadas, durante la dinastía de los Shishunagas y posteriormente los Nandas. A la llegada de Alejandro Magno y sus Yavanas (palabra sanscrita para designar a los griegos), Magadha era un imperio formidable. Pocos años después de la incursión del macedonio (Alejandro), los Mauryas se hicieron con el control de Magadha y la India entró en época histórica -o sea, con presencia de escritura y por ende de registros históricos.


Mahajanapadas, primero reinos de los Indo-arios
Mahajanapadas, primero reinos de los Indo-arios

Las lenguas Indo-arias se clasifican en cuatro estadios: antiguo, medio y moderno. El indo-ario antiguo se compone del sanscrito védico, la lengua de los Vedas, que después evolucionará en el sánscrito clásico; las dos versiones del sánscrito continúan siendo usados hasta hoy, si bien en el ámbito litúrgico para ambos, y además el literario para el segundo. En paralelo al sánscrito, cuyo significado es ‘el habla refinada’, para el siglo VI a.C, las personas del común hablaban los prakritams -o prakrits-, lenguas vernáculas descendientes del sánscrito, y de alta variación regional. De los prakrits surgieron las lenguas del indo-ario medio. La más famosa es el Pali, dado que fue en esta lengua en la cual se registraron las principales escrituras budistas (el cannon Tripitaka). Otros idiomas indo-arios medio son el Shauraseni y el Magadhi medio. Las lenguas indo-arias modernas han sido habladas desde el siglo XVI, y son un desarrollo del indo-ario medio. Las actuales lenguas de la India -principalmente en el norte, pues las del sur son drávidas- y Sri Lanka pertenecen a este grupo. Entre ellas se cuentan el Hindi -con todas sus variantes-, el Urdu -si es que se entiende como separado del Hindi-, el Rajasthani, el Bihari/Magadhi, el Pahari/Nepalés, el Kashmiri, el Bengalí, el Punjabi, el Sindhi, el Gujarati, el Marathi, el Odia, el Asamés, el Singalés, y otras cuantas más pequeñas -el Romaní (lengua de los gitanos) también es Indo-aria.


Distribución de las lenguas Indo-arias
Distribución de las lenguas Indo-arias

La identidad aria moderna es principalmente lingüística, culturalmente es análoga al concepto general de la esfera indostaní, y en el ámbito religioso a las tradiciones védicas. Bueno supongo que esto es todo. la idea de este escrito era solo discutir algunos conceptos, y no una aproximación verdaderamente profunda o académica.


Hari Om Tat Sat.


 

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